Fallece Paul Clancy, doble campeón de All-Ireland y figura clave del Galway GAA
Galway GAA llora la muerte de Paul Clancy, doble campeón de All-Ireland de fútbol gaélico, fallecido el lunes a los 49 años tras una enfermedad. Una figura clave de una generación dorada que cambió el pulso del condado a finales de los noventa y comienzos de los dos mil.
La noticia se confirmó el martes por la mañana, cuando Galway GAA emitió un comunicado cargado de pesar: lamentó la “triste e intempestiva” muerte de su antiguo doble ganador de All-Ireland Senior Football y cerró el mensaje con un sencillo “Ar dheis Dé go raibh a anam”, el adiós tradicional que enmarca la dimensión humana de la pérdida.
Un nombre grabado en la historia de Galway
Clancy formó parte central de los equipos que levantaron el Sam Maguire en 1998 y 2001, los dos últimos títulos de All-Ireland de fútbol masculino que figuran en el palmarés del condado. Entre 1998 y 2005 también sumó cinco títulos de Connacht Senior con los Tribesmen, consolidando su lugar entre los jugadores más influyentes de su época.
Su primera aparición en una final de All-Ireland llegó en 1998, cuando Galway buscaba su primer Sam Maguire desde 1966. Clancy entró desde el banquillo en los minutos finales ante Kildare y ayudó a cerrar una tarde que rompió tres décadas de espera y devolvió al condado a la cima.
Tres años más tarde, ya no era un actor secundario. Partió como titular en la posición de wing forward en la final de 2001 y respondió con dos puntos en el marcador en una actuación marcada por el liderazgo de Pádraic Joyce, que guio a Galway a la victoria frente a Meath. A día de hoy, aquella sigue siendo la última coronación del condado en el All-Ireland Senior Football Championship.
De héroe en Croke Park a arquitecto del éxito en Moycullen
La influencia de Clancy no se detuvo cuando dejó de vestir la camiseta de Galway. En 2007 conquistó el título intermedio del condado con Moycullen y, unos meses después, en febrero, añadió un All-Ireland a ese nivel derrotando a Fingal Ravens, de Dublín, en Croke Park. Otro día grande en el mismo escenario que lo había visto triunfar con el condado.
Su compromiso con Moycullen fue mucho más allá del césped. Entre 2019 y 2023 ejerció como presidente del club y dirigió un periodo que transformó por completo su historia. Bajo su mandato, el equipo ganó en 2020 su primer campeonato senior de Galway, un hito que abrió una nueva era.
La progresión no se detuvo ahí. En 2022, Moycullen firmó un doblete inédito: título senior de Galway y corona de Connacht a nivel de clubes. Una década antes, ese tipo de logros parecía un sueño lejano. Con Clancy en la sala de reuniones y en la estructura técnica, se convirtieron en rutina ganadora.
Un hombre de vestuario, dentro y fuera de su condado
Clancy también dejó huella como técnico y formador. A lo largo de los años trabajó en distintos cuerpos técnicos, entre ellos el club Garrycastle, en Westmeath, el equipo de la Sigerson Cup de DIT y el staff de la selección de Galway como selector bajo el mando de Alan Mulholland. Su visión del juego, forjada en las tardes grandes de Croke Park, se trasladó a una nueva generación de jugadores.
El eco de aquellos días de gloria sigue vivo. Dos de sus antiguos compañeros en los equipos campeones de All-Ireland están directamente implicados en los cuartos de final de este fin de semana. Pádraic Joyce afronta su séptima temporada como entrenador de la selección senior de Galway, mientras Kevin Walsh forma parte del cuerpo técnico de los Cork footballers.
El domingo, los senior de Galway regresan a Croke Park para medirse a Dublin en un nuevo capítulo de All-Ireland. Lo harán con la mente puesta en el presente, pero también con el peso de una herencia que figuras como Paul Clancy ayudaron a construir. En un condado que aún persigue el siguiente Sam Maguire, su recuerdo acompañará cada balón dividido.






