MLS All-Star 2023: Un equipo lleno de talento y expectativas
La MLS ya tiene su equipo de estrellas para el próximo duelo ante lo mejor de la Liga MX. Y el XI elegido por aficionados, medios y jugadores responde a las expectativas: es un once cargado de talento, con figuras globales, veteranos reivindicados y una camada de debutantes que empuja fuerte.
En la portería aparece Brian Schwake, de Nashville SC, premio a una temporada silenciosa pero sólida. En los laterales, dos nombres con mucho recorrido por banda: Anthony Markanich, de Minnesota United, por la izquierda, y Andy Najar, también de Nashville SC, por la derecha. En el eje de la zaga, una pareja que mezcla presente y experiencia: Mbekezeli Mbokazi, del Chicago Fire, junto a Tim Ream, hoy en Charlotte FC.
El mediocampo se articula alrededor de un ancla clara: Sebastian Berhalter, del Vancouver Whitecaps, como mediocentro defensivo. Por delante, dos perfiles que marcan diferencias entre líneas: el joven Zavier Gozo, de Real Salt Lake, y el ya consagrado Hany Mukhtar, otra pieza clave de Nashville SC.
Arriba, un tridente que habla por sí solo: Hugo Cuypers (Chicago Fire), Son Heung-Min (LAFC) y Leo Messi (Inter Miami). Gol, marketing, magnetismo. Todo en la misma línea de ataque.
La nueva ola y el regreso más inesperado
El XI incluye seis debutantes en el All-Star Game. La lista la encabeza Zavier Gozo, uno de los nombres más comentados del momento, con rumores constantes que lo vinculan a un posible traspaso al Aston Villa. Su inclusión no solo premia su rendimiento, también lo coloca definitivamente en el escaparate internacional.
Son Heung-Min, que habría sido una elección casi automática si hubiera llegado antes a la liga el pasado verano, también vive su primera nominación. Pocas veces un “primer llamado” llega con un currículum tan pesado a sus espaldas.
Markanich, Schwake, Cuypers y Mbokazi completan el grupo de caras nuevas. Entre todos, dibujan una fotografía clara de hacia dónde se mueve la MLS: más joven, más diversa y con una mezcla de talento emergente y estrellas ya consolidadas.
En el otro extremo de la historia aparece Tim Ream. El central ha sido nombrado All-Star por segunda vez… quince años después. Su primera inclusión llegó en 2011, cuando vestía la camiseta de New York Red Bulls. Desde entonces, una carrera de idas y vueltas, de constancia y oficio, que ahora encuentra un nuevo reconocimiento en Charlotte. No es solo una anécdota estadística: es la confirmación de una longevidad poco habitual en una liga que cambia a toda velocidad.
La sombra del año pasado
El All-Star Game llega también con una herida reciente. La edición del año pasado se vio envuelta en polémica cuando Leo Messi y su compañero de Inter Miami Jordi Alba, ambos seleccionados, no se presentaron al partido. La ausencia encendió el debate y acabó con sanción: un encuentro de suspensión para los dos.
La MLS no quiere que la historia se repita. La liga lo ha dejado cristalino en un comunicado remitido a GOAL: cualquier jugador que no participe en el All-Star Game sin la aprobación previa de la organización será inelegible para disputar el siguiente partido oficial con su club. Sin matices, sin zonas grises. El mensaje es directo: ser All-Star implica un compromiso real con el evento.
Con Messi de nuevo en el XI, el foco se posa inevitablemente sobre él. Esta vez, la expectativa no es solo ver qué hace con el balón, sino también cómo responde a la cita después del episodio anterior.
Un clásico reciente: MLS vs Liga MX
El formato se mantiene: las estrellas de la MLS se medirán otra vez a lo mejor de la Liga MX. La liga mexicana aún no ha anunciado a sus convocados, aunque el año pasado lo hizo a mediados de junio, aproximadamente un mes antes del partido. El reloj corre, pero el misterio también alimenta el relato.
El escenario ya está definido: Bank of America Stadium, en Charlotte, el 29 de julio. Una plaza que conoce bien Tim Ream, ahora ídolo local, y que verá a Messi, Son, Mukhtar y compañía enfrentarse a la siempre competitiva élite mexicana.
Entre la revancha disciplinaria, el brillo de los debutantes y la presencia de figuras globales, el All-Star Game de este año no se presenta como un simple escaparate. Se parece más a un examen: de compromiso, de nivel y de ambición para una MLS que ya no se conforma con ser solo la liga de las grandes estrellas al final de su carrera.
La pregunta es otra: ¿puede este XI All-Star marcar el pulso de hacia dónde quiere ir la liga en los próximos años? El 29 de julio, en Charlotte, empezará a despejarse la duda.






