Michael Skubala cerca de ser el nuevo entrenador de Bristol City
Michael Skubala está muy cerca de convertirse en el nuevo entrenador de Bristol City. Así lo adelanta John Percy, periodista de The Telegraph, que habla de negociaciones en marcha y de un contrato de tres años prácticamente cerrado. Si se confirma, Lincoln City no solo perderá a su técnico, también verá marcharse al hombre con el segundo mejor porcentaje de victorias de la historia del club y al arquitecto de una de sus mejores temporadas.
La historia lleva dos semanas cociéndose a fuego lento. El primer acercamiento desde Ashton Gate no sonó a amenaza seria. No dentro del club, ni entre buena parte de la afición. Un interés más, de esos que aparecen y se desvanecen. Pero el guion cambió rápido. La candidatura de Skubala ganó peso, sobre todo cuando su amigo James Ellis asumió el cargo de director deportivo en Bristol City. La conexión era demasiado evidente como para ignorarla.
Luego llegó el giro inesperado. Bristol City se lanzó por su opción número uno: Tommy Elphick. La operación parecía hecha. Varios medios llegaron a publicar que Skubala estaba cerca de firmar una renovación con Lincoln City. Asunto cerrado, pensaban muchos. Pero la silla en Ashton Gate seguía sin dueño.
Elphick decidió decir no. Prefirió continuar en Dean Court, integrado en el nuevo proyecto allí. Y con ese movimiento, todo volvió a saltar por los aires.
Bristol City tuvo que reaccionar deprisa. Sin su primera elección, miró de nuevo hacia donde ya había mirado: Michael Skubala. El interés dejó de ser tanteo y se convirtió en ofensiva real. Desde ayer, las sensaciones apuntan en una sola dirección: acuerdo muy avanzado. A estas alturas, sorprendería que Skubala siga sentado en el banquillo de Lincoln cuando lleguen los amistosos de pretemporada.
Futuro de los Imps
La pregunta, inevitable, se traslada ahora al futuro de los Imps. ¿Y ahora qué?
El club tiene un plan de sucesión para cada entrenador. No se improvisa. Puede ser una lista de candidatos, puede ser un nombre muy claro, pero el trabajo suele estar hecho antes de que la vacante se produzca. La evolución de Lincoln en los últimos años invita a pensar en una respuesta rápida. Que el anuncio llegue pronto no significará precipitación, sino previsión.
Dentro de ese escenario, una opción lógica pasa por mirar hacia dentro. Tom Shaw y Chris Cohen aparecen como una pareja natural para dar el paso al frente. El modelo actual, con Skubala, se ha construido desde la colaboración, no desde la figura de un técnico todopoderoso. El liderazgo se ha repartido, las decisiones se han compartido. Si la estructura funciona, el movimiento más coherente es que todos suban un escalón y que el hueco se cubra en los peldaños inferiores.
El ejemplo de Brentford siempre aparece cuando se habla de continuidad bien gestionada. Dean Smith dejó un gran legado allí. Cuando se marchó, el club no corrió a por un nombre de moda: ascendió a Thomas Frank desde dentro. Frank logró el ascenso a la Premier League. Cuando él salió, el relevo recayó en el entrenador de jugadas a balón parado, Keith Andrews. Mismo club, misma idea, caras diferentes, pero conocidas por vestuario, dirección y entorno. Resultado: esta temporada, Brentford ha terminado por tercera vez en cuatro cursos entre los diez primeros de la Premier League. Sin necesidad de subirse al tiovivo de los mismos nombres de siempre, sin ceder al ruido de las redes sociales.
Lincoln City se encuentra ante un cruce similar, aunque en otra escala. Puede elegir continuidad, puede apostar por un giro. Lo que no puede permitirse es perder el impulso que Skubala ha ayudado a generar.
Por ahora, solo queda esperar noticias oficiales. Pero la sensación es clara: la etapa de Lincoln en Championship puede coincidir con el inicio de una nueva era en el banquillo. Y esa decisión, más que la salida de un solo hombre, marcará cuánto tiempo durará este momento del club.






