Manchester United y la posible llegada de Aurélien Tchouameni
El Manchester United ve realmente posible a Aurélien Tchouameni. Y esta vez, el dinero no parece ser el obstáculo.
El centrocampista del Real Madrid se ha convertido en el objetivo soñado para relevar a Casemiro en el eje del proyecto de reconstrucción del mediocampo en Old Trafford. El club ya ha cerrado un acuerdo de alrededor de 35 millones de libras por Ederson, de Atalanta, pero no quiere quedarse ahí: la idea es remodelar la sala de máquinas con hasta tres incorporaciones antes de la próxima temporada.
En ese plan, Tchouameni ocupa un lugar central.
United aprieta por su nuevo ‘6’
La dirección deportiva de United trabaja con varias piezas sobre la mesa. Alex Scott, de Bournemouth, aparece como alternativa a Mateus Fernandes, que se encamina hacia el Tottenham. Para el puesto de mediocentro puro, el famoso ‘6’, los nombres en la lista son claros: Tchouameni y Carlos Baleba, de Brighton.
El lunes, Fabrizio Romano ya situó al internacional francés como objetivo prioritario para Manchester United, aunque advirtió de un problema evidente: su ficha actual en el Real Madrid. Un salario de élite que, en teoría, complicaba cualquier intento inglés.
Sin embargo, ese primer muro empieza a resquebrajarse.
El periodista Ben Jacobs explicó en ‘The United Stand’ que el club de Old Trafford está dispuesto a asumir el esfuerzo económico que exige una operación de este calibre. Y fue directo al punto clave: el sueldo.
“Los salarios de Tchouameni no son un problema, en mi opinión. Manchester United estaría preparado para convertir a un jugador así en uno de los mejores pagados de la plantilla”, señaló. Jacobs matizó que el francés no se mueve en la franja de las 300.000 libras semanales de perfiles como Marcus Rashford o Jadon Sancho, lo que abre aún más la puerta a un acuerdo razonable para el club.
Su conclusión fue clara: no prevé que los términos personales con el jugador se conviertan en un escollo.
El efecto dominó de Enzo Fernández
El verdadero interrogante está, ahora mismo, en Madrid. No tanto en el deseo del jugador, ni en el músculo económico de United, sino en lo que decida hacer el vigente campeón de Europa con su propio mediocampo.
Jacobs lo resumió con una pregunta que sobrevuela los despachos del Bernabéu: “¿Qué centrocampista va a fichar el Real? ¿Es alguien para el puesto de Tchouameni? Incluso si no lo es, ¿logran reunir fondos suficientes por otras vías, o necesitan una gran venta para lanzarse a por Enzo Fernández?”.
El nombre del argentino es clave en este puzle. José Mourinho ha manifestado que quiere a Enzo en el Real Madrid, y se espera que en breve comiencen conversaciones formales entre Chelsea y el club blanco. Si Madrid decide ir con todo a por el campeón del mundo, necesitará ajustar cuentas. Ahí es donde la posible gran venta de Tchouameni se convierte en una opción real.
Para United, el escenario es claro: si Enzo Fernández cruza de Stamford Bridge al Bernabéu, las probabilidades de que Tchouameni salga aumentan de forma drástica. Y eso podría beneficiar también a otro gigante atento a la situación: el Liverpool.
Una oportunidad de mercado para United
En Old Trafford no contemplan retirarse de la puja por culpa del salario del jugador. Al contrario, en el club se respira cierto optimismo: si el francés llega realmente al mercado, creen que la operación es asumible y está al alcance.
Las cifras que se manejan rondan las 70 millones de libras. Una cantidad alta, sí, pero que en el contexto actual podría considerarse un precio notable para uno de los mejores mediocentros defensivos del mundo en plenitud de carrera.
United, que busca devolver a su mediocampo el peso y la personalidad que tuvo en otras épocas, ve en Tchouameni algo más que un fichaje de relumbrón. Lo ve como un pilar. Un jugador capaz de sostener a un equipo que aspira, de nuevo, a codearse con la élite europea y a darle a Michael Carrick una estructura competitiva de primer nivel.
La pelota está, ahora, en el tejado del Real Madrid. ¿Se atreverá el campeón de Europa a sacrificar a su ancla francesa para financiar el siguiente gran golpe del mercado?





