Bastian Schweinsteiger se defiende tras polémica sobre fútbol africano
Bastian Schweinsteiger, campeón del mundo con Alemania y hoy analista de la cadena pública ARD, se ha visto obligado a salir al paso de la tormenta que desataron sus palabras antes del duelo del pasado fin de semana entre Alemania y Costa de Marfil en el Mundial.
En la previa del encuentro disputado en Toronto, el excentrocampista describió el fútbol africano como “salvaje”, “poco ortodoxo” y “quizá no tan tácticamente orientado”. La reacción fue inmediata. El tono y la elección de términos encendieron las críticas, especialmente desde el entorno marfileño.
Con el debate ya instalado, ARD difundió este viernes un comunicado en nombre de Schweinsteiger. El exjugador, de 41 años, quiso marcar una línea muy clara.
“Estaba hablando de fútbol, no de personas”, subrayó. “Es un análisis futbolístico. Ni más ni menos. En ningún caso quise ofender a nadie”.
No matizó las palabras, pero sí el marco en el que, según él, debían entenderse: como una lectura del juego, no como un juicio sobre identidades o culturas.
ARD cierra filas en torno a su analista
La cadena alemana no dejó solo a su comentarista. Axel Balkausky, jefe de deportes de ARD, salió con una defensa firme.
“Bastian Schweinsteiger expresó sus expectativas respecto al estilo de juego del equipo de Côte d’Ivoire”, explicó Balkausky. “Al hacerlo, resumió sus experiencias y observaciones de partidos recientes. No se trataba de las personas, sino de una valoración futbolística”.
El directivo fue más allá al abordar de frente la acusación más grave.
“No puedo encontrar ninguna forma de racismo en ello, ni en la elección de las palabras”, remató.
ARD intenta así encuadrar el episodio como un análisis quizá discutible, pero legítimo dentro del lenguaje habitual de la crítica táctica. Sin embargo, en Costa de Marfil las frases de Schweinsteiger calaron de otra manera.
La decepción de Emerse Fae
El reproche más duro llegó desde el banquillo marfileño. Emerse Fae, seleccionador de Costa de Marfil, fue preguntado por el asunto en la rueda de prensa posterior al triunfo por 2-0 ante Curazao, el jueves.
“No deja de ser triste”, arrancó Fae. Y entonces bajó al terreno personal.
“Fue un muy buen jugador, un gran jugador. Siempre me gustó mucho, personalmente. Como centrocampista, siempre me encantó cómo jugaba y cómo entendía el juego. Tanto, que un amigo que entrenaba conmigo sabía cuánto me gustaba y me llamaba ‘Bastian’”, confesó.
El respeto era evidente. Precisamente por eso, el golpe dolió más.
“Así que cuando escuché este comentario, me decepcionó. Decepcionado con el hombre”, admitió. “Cuando conoces el fútbol tan bien como él, es extraño que hable de una manera que podríamos calificar de racista, si llamamos a las cosas por su nombre”.
Fae no suavizó el término. Lo puso sobre la mesa y lo vinculó directamente a la responsabilidad que, a su juicio, tiene una voz tan autorizada como la de Schweinsteiger cuando habla de selecciones africanas en un escenario global.
Un posible cara a cara en pleno Mundial
Con el intercambio ya público, Balkausky intentó rebajar la tensión proponiendo un acercamiento directo entre técnico y analista.
“Si el seleccionador de Costa de Marfil, Emerse Fae, hablara directamente con Bastian, sus sospechas se disiparían en muy poco tiempo, estoy seguro de ello”, afirmó en el comunicado difundido a los medios alemanes.
Y dejó abierta la puerta a un encuentro durante el torneo. “Quizá surja esa oportunidad en el transcurso del Mundial”.
La pelota, ahora, ya no rueda solo sobre el césped. También lo hace en el terreno delicado del lenguaje, los prejuicios y la forma en que Europa sigue mirando al fútbol africano en pleno siglo XXI. En ese campo, cada palabra pesa tanto como un pase en una final.





