Noni Madueke: De la controversia a titular en el Mundial con Inglaterra
Hace menos de un año, el nombre de Noni Madueke era sinónimo de controversia en el norte de Londres. Hoy abre un Mundial como titular con Inglaterra, luce una medalla de campeón de la Premier League con Arsenal y se ha ganado, a golpe de regate y carácter, un lugar en el plan de Thomas Tuchel.
Vaya giro.
De hashtag en contra a pieza clave
Cuando Arsenal pagó cerca de 50 millones de libras a Chelsea por Madueke el pasado verano, parte de la afición montó en cólera. Hubo petición popular, hubo ruido en redes, hubo un hashtag claro: #NoToMadueke. El fichaje se miraba con recelo, casi como un capricho caro.
Menos de 12 meses después, el relato es otro. El extremo de 24 años se ha convertido en campeón de la Premier, ha ayudado a Mikel Arteta a romper una sequía de 22 años sin título liguero y ahora arranca un Mundial como titular en la banda derecha de Inglaterra.
Ante Croacia, en el 4-2 del debut, no se escondió. Fue uno de los más incisivos, ganó el penalti que Harry Kane transformó para adelantar a los Three Lions y se movió exactamente en las zonas que Tuchel había diseñado para él.
Un duelo fraternal: Madueke y Saka
La historia se vuelve aún más interesante al mirar al otro lado del vestuario. Bukayo Saka, compañero de Madueke en Arsenal, estaba llamado a ser el dueño natural de la banda derecha de Inglaterra en este Mundial. Pero una lesión en el tendón de Aquiles, que arrastra desde marzo, le ha frenado.
El resultado es un escenario poco habitual: dos futbolistas que pelean por los mismos minutos tanto en el club como en la selección. Saka alcanzó las 50 internacionalidades en la victoria ante Croacia y definió la situación con una palabra: “única”. Luego añadió que no sabe muy bien cómo funciona, “pero funciona”, al hablar de su relación con Madueke.
Lo curioso es que esa rivalidad no ha erosionado el vínculo personal. Al contrario. Saka llama “hermano” a Madueke y Arteta ya encontró la fórmula para juntar a ambos en el césped durante la temporada 2025-26. El técnico español utilizó a Madueke en la izquierda, desplazó a Saka incluso a la posición de mediapunta y, con ellos, Arsenal levantó el título.
El sello de Tuchel: físico, ritmo y espacio para Kane
Tuchel dejó claras sus ideas desde que tomó el mando de Inglaterra. Quería un equipo que respirara Premier League: físico, potente, agresivo en las carreras. Su convocatoria para el Mundial lo refleja. Eligió futbolistas robustos, veloces, capaces de repetir esfuerzos y atacar espacios una y otra vez.
Todo gira alrededor de Harry Kane. El plan es simple y sofisticado a la vez: rodear al capitán con extremos que amenacen la espalda de la defensa, para que el delantero de Bayern Munich pueda caer a recibir, girar y filtrar pases. Frente a Croacia, la idea se vio con nitidez.
Madueke fue uno de los principales socios de Kane. Le dio cuatro pases, la cifra más alta del equipo junto a Jordan Pickford. Desde la derecha, atacó la espalda de los laterales, pisó área —cinco toques en la zona de peligro—, completó el único regate que intentó y, sobre todo, forzó el penalti que abrió el marcador.
En la banda contraria, Anthony Gordon ofreció la misma energía. Entre ambos estiraron al rival, ensancharon el campo y le regalaron metros a Kane para aparecer entre líneas. Eso es exactamente lo que Tuchel quiere: un equipo que corra, que choque, que castigue cada metro libre.
Un rol creciente tras una temporada de contrastes
Los números de Madueke en Arsenal explican parte del contexto. El extremo disputó 43 partidos en todas las competiciones, con ocho goles y cuatro asistencias en la temporada del título. Fue importante, pero no indiscutible. Solo 16 veces salió de inicio en la Premier, condicionado por la competencia con Saka y por una lesión de rodilla que le cortó ritmo en momentos clave.
Aun así, dejó huella en las grandes noches. En la final de la Champions League, ante Paris-Saint Germain, entró desde el banquillo en lugar de Saka y fue uno de los pocos focos de luz de Arsenal antes de caer en la tanda de penaltis. Ese tipo de actuaciones le han dado fama de agitador de partidos, de futbolista capaz de cambiar la dinámica desde el banco.
Con Inglaterra podría repetirse el patrón si Saka alcanza su mejor forma. El cuerpo técnico no espera que el ’7’ sea titular hasta el último partido del Grupo L, ante Panamá en New Jersey, el sábado a las 22:00 BST. Hasta entonces, la banda derecha pertenece a Madueke.
Otra oportunidad, otra declaración
El siguiente examen llega el martes, ante Ghana (21:00 BST). Todo apunta a que Madueke repetirá en el once. Otro escaparate, otra ocasión para reforzar la idea de que no es un simple recambio de lujo, sino una alternativa real, con matices propios, al intocable Saka.
Tuchel ya lo ha definido como un “difference-maker” y ha destacado su capacidad en el uno contra uno. No son palabras vacías: su plan ofensivo se apoya en ese tipo de futbolista. Madueke encaja como anillo al dedo en ese modelo de selección que quiere vivir al ritmo de la Premier.
Hace un año, una parte de la grada no quería ni verlo con la camiseta de Arsenal. Hoy, con un título de liga en el bolsillo y un Mundial por delante, el extremo se ha instalado en un escenario mucho más grande.
La cuestión ya no es si Madueke puede estar a la altura. La cuestión es cuántos partidos más podrá permitirse Inglaterra sin él en el once cuando Saka vuelva a estar al cien por cien.






