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Marruecos busca su primera victoria en el Mundial 2026

Marruecos busca su primera victoria en el Mundial 2026. Cuatro años después de aquella histórica cuarta plaza en Qatar, el equipo que enamoró al planeta sigue sin ganar… pero ya ha vuelto a dejar huella.

En el estreno, la selección de Mohamed Ouahbi se plantó sin complejos ante Brasil. Gol temprano de Ismael Saibari, aviso al mundo y un mensaje claro: este equipo no ha venido a vivir de la nostalgia. El empate llegó en el minuto 32, obra de Vini Jr., y el partido se cerró con reparto de puntos. Sabor agridulce: Marruecos resistió a una potencia, pero se marcha a la segunda jornada obligado a acelerar.

Ahora aparece Escocia en el horizonte. Y no será un simple trámite.

Un duelo con historia en juego

Escocia manda en el Grupo C tras derrotar a Haití en su debut. Nunca ha superado una fase de grupos en sus ocho participaciones mundialistas, pero esta vez se ve con opciones. Un resultado positivo ante Marruecos la dejaría muy cerca de romper una maldición que lleva décadas persiguiéndola.

El escenario también pesa: Foxborough, Massachusetts, un Gillette Stadium teñido de azul, con una Tartan Army que promete convertir el duelo del 19 de junio en un pequeño Hampden Park trasladado a Estados Unidos. Ambiente hostil, partido grande. Justo el tipo de contexto en el que este Marruecos suele crecer.

Ouahbi, sin embargo, no está para concesiones románticas. Su equipo necesita ganar. Y todo apunta a que repetirá una estructura reconocible, con matices pensados para castigar las debilidades escocesas.

El once que apunta a Escocia

En la portería, no hay debate: Yassine “Bono” Bounou seguirá siendo el guardián de la zaga marroquí. Jerarquía, experiencia y ese punto de calma que tanto necesita un equipo que quiere mandar con balón, pero también sobrevivir a fases de asedio.

La defensa se dibuja con nombres de peso. Achraf Hakimi por la derecha, con toda su profundidad y agresividad ofensiva. En el eje, Issa Diop y Chadi Riad, mezcla de físico y salida limpia desde atrás. Por la izquierda, Noussair Mazraoui, capaz de ofrecer un rol híbrido: lateral que se cierra por dentro o se suelta por fuera según lo pida el partido.

Por delante, dos anclas para sostenerlo todo: Ayyoub Bouaddi y Neil El Aynaoui. Trabajo sin balón, presión tras pérdida y primer pase. Si Marruecos quiere instalarse en campo rival, ellos deberán ganar duelos, cortar transiciones y dar oxígeno a los creativos.

Y ahí entra la magia.

En la mediapunta, un tridente con talento para cambiar partidos: Brahim Diaz, Azzedine Ounahi y Bilal El Khannouss. Regate, último pase, lectura de espacios. Tres perfiles distintos, pero complementarios. Brahim, entre líneas, capaz de girar y encarar; Ounahi, con su conducción elegante y esa capacidad de romper líneas; El Khannouss, inteligente para asociarse y filtrar balones en el momento justo.

Arriba, el hombre del gol ante Brasil: Ismael Saibari. Partiendo como referencia ofensiva, pero con libertad para caer a zonas intermedias, arrastrar centrales y abrir pasillos para la segunda línea. Su impacto en el debut fue inmediato. Marruecos necesita que vuelva a aparecer.

El dibujo probable ante Escocia, línea por línea, se entiende así:

  • Portero: Bono
  • Defensas:
    • Achraf Hakimi
    • Issa Diop
    • Chadi Riad
    • Noussair Mazraoui
  • Mediocentros defensivos:
    • Ayyoub Bouaddi
    • Neil El Aynaoui
  • Mediapuntas:
    • Brahim Diaz
    • Azzedine Ounahi
    • Bilal El Khannouss
  • Delantero: Ismael Saibari

Un once que mezcla continuidad con ambición. Suficiente calidad para mandar, suficiente oficio para sufrir.

Lo que viene para Marruecos

El margen de error es mínimo. Tras el choque ante Escocia, Marruecos cerrará la fase de grupos ante Haití, el 24 de junio, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Sobre el papel, el rival más asequible del grupo. En la práctica, puede convertirse en una final encubierta si los resultados no acompañan.

Calendario de la fase de grupos para Marruecos:

  • Marruecos vs. Escocia – 19 de junio, Gillette Stadium (Massachusetts)
  • Marruecos vs. Haití – 24 de junio, Mercedes-Benz Stadium (Atlanta)

Una plantilla para competir de verdad

La lista de Ouahbi respira profundidad y alternativas. En la portería, junto a Bono, esperan su oportunidad Munir El Kajoui (RS Berkane) y Ahmed Reda Tagnaouti (AS FAR).

En defensa, además de los ya mencionados Hakimi, Mazraoui, Diop y Chadi Riad, el seleccionador cuenta con Anass Salah-Eddine (PSV), Youssef Belammari (Al Ahly), Nayef Aguerd (Marseille, posteriormente reemplazado), Redouane Halhal (Mechelen), Zakaria El Ouahdi (Genk) y Marwane Saâdane (Al Fateh), este último incorporado tras la baja de Aguerd.

El centro del campo ofrece músculo y talento: Samir El Mourabet (Strasbourg), Ayyoub Bouaddi (Lille), Neil El Aynaoui (Roma), Sofyan Amrabat (Real Betis), Azzedine Ounahi (Girona), Bilal El Khannouss (Stuttgart) y el propio Saibari (PSV), que puede actuar tanto como mediapunta como referencia ofensiva.

En ataque, opciones para cambiar registros: Abde Ezzalzouli (inicialmente citado y posteriormente sustituido), Chemsdine Talbi (Sunderland), Soufiane Rahimi (Al Ain), Ayoub El Kaabi (Olympiacos), Brahim Diaz (Real Madrid), Gessime Yassine (Strasbourg), Ayoube Amaimouni (Eintracht Frankfurt) y Amine Sbaï (Angers), llamado tras la salida de Ezzalzouli.

Talento no falta. Oficio, tampoco. La cuestión es otra.

¿Será este Marruecos capaz de transformar la épica de 2022 en una nueva clasificación, esta vez en suelo estadounidense, o se quedará atrapado entre el peso de la memoria y la urgencia del presente? La respuesta empieza a escribirse, bajo la presión de la Tartan Army, en Foxborough.

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