Empate sin goles en Seregno: Como W vs Napoli W
En el mediodía de Seregno, el Stadio Ferruccio fue el escenario de un empate sin goles que, más que un 0-0 rutinario, retrató con precisión la identidad competitiva de esta Serie A Women 2025. Como W y Napoli W, octavas y séptimas respectivamente tras 21 jornadas, confirmaron en 90 minutos lo que sus números venían anunciando: dos bloques sólidos, con recursos ofensivos interesantes, pero también con inercias que se neutralizan mutuamente.
I. El gran cuadro: dos estilos contenidos en un 0-0
Siguiendo esta temporada, Como W llegaba con 21 partidos totales, 21 goles a favor y 22 en contra: un equipo de márgenes finos, con una media global de 1.0 goles marcados y 1.0 encajados por encuentro. En casa, su perfil es aún más prudente: 10 goles a favor y 13 en contra en 11 duelos, con promedios de 0.9 y 1.2 respectivamente. El -1 de diferencia de goles total refleja un conjunto competitivo pero frágil en detalles.
Napoli W, por su parte, aterrizaba con más pegada y algo menos de equilibrio: 29 goles a favor y 24 en contra en total, para una media de 1.4 tantos convertidos y 1.1 recibidos. Sobre sus viajes, el dato es revelador: 17 goles anotados y 13 encajados en 11 salidas, con promedios de 1.5 a favor y 1.2 en contra. Es un equipo que, fuera de casa, suele abrir los partidos.
Que todo ello desembocara en un 0-0 habla tanto de la concentración defensiva como de una cierta contención táctica: Como W necesitaba asegurar puntos para consolidar sus 27 unidades y su octavo puesto; Napoli W, con 31 puntos y un goal difference de +5 (29 marcados, 24 recibidos), podía permitirse un partido de control, sabiendo que el empate no dañaba su estatus.
II. Vacíos tácticos y disciplina: el filo de la tarjeta
Sin listado de bajas confirmado, las dos entrenadoras —Selena Mazzantini y David Sassarini— pudieron alinear estructuras muy cercanas a sus onces tipo. Mazzantini apostó por un bloque reconocible: A. Gilardi bajo palos, con la zaga encabezada por A. Marcussen, S. Howard y K. Ronan, y un centro del campo donde M. Pavan y L. Vaitukaityte aportan trabajo y criterio. Arriba, la amenaza de N. Nischler y el talento creativo de A. Chidiac.
En el lado visitante, Sassarini mantuvo su columna vertebral: B. Beretta en portería, línea defensiva con T. Pettenuzzo y M. Jusjong como referencias de agresividad y lectura, un medio donde K. Kozak y M. Bellucci estructuran el juego, y un frente ofensivo liderado por C. Fløe y M. Banušić.
La disciplina era un factor subterráneo clave. Como W presenta una distribución de amarillas muy cargada entre los minutos 31-60: un 25.00% de sus tarjetas en el tramo 31-45 y un 35.00% entre el 46-60. Es un equipo que tiende a sufrir en el corazón del partido, cuando las líneas se estiran. Además, su única expulsión total llega en la franja 91-105, prueba de que la tensión les acompaña hasta el descuento.
Napoli W, en cambio, reparte sus amarillas de forma más homogénea, con picos del 23.08% tanto entre 31-45 como entre 61-75, y un 19.23% entre 46-60. Jugadoras como Pettenuzzo (6 amarillas) y Bellucci (4 amarillas) encarnan ese filo: defensoras y mediocentros que viven al límite del contacto, pero que hasta ahora no han cruzado la línea de la expulsión.
En un 0-0 tan táctico, esa conciencia disciplinaria fue decisiva: ningún desliz grave, ninguna roja que rompiera el tablero. El partido se jugó siempre dentro de márgenes controlados.
III. Duelo de claves: cazadoras y escudos, motores y apagafuegos
En ataque, el “cazadora vs escudo” se centraba inevitablemente en C. Fløe y N. Nischler. Fløe, con 6 goles y 2 asistencias en total, 39 tiros y 25 a puerta, es una atacante que genera volumen y amenaza constante. Sobre sus viajes, se beneficia de un Napoli W que marca 1.5 goles de media: la estructura visitante se estira para potenciarla, y sus 25 pases clave totales hablan de una delantera que también habilita a compañeras como M. Banušić, autora de 4 goles y 2 asistencias.
Frente a ellas, Como W ofrecía el escudo de una zaga que, pese a los 13 goles encajados en casa, se sostiene bien en bloque bajo. A. Marcussen, por ejemplo, suma 21 entradas y 3 disparos bloqueados en la temporada, y su presencia en el top de tarjetas rojas (por doble amarilla) recuerda que no rehúye el duelo. El hecho de que Napoli W, con su media total de 1.4 goles por partido, se quedara a cero aquí es un pequeño triunfo del sistema defensivo local.
En el otro lado del tablero, N. Nischler (5 goles, 1 asistencia) representaba la principal amenaza de Como W. Sus 26 tiros totales y 11 a puerta reflejan una atacante que no necesita muchas conexiones para generar peligro. Su penalti fallado en la temporada —con un 1 convertido y 1 errado— añade una capa narrativa: una jugadora decisiva, pero humana en los momentos de máxima presión.
El escudo napolitano, sin embargo, respondió: una defensa que, en total, encaja 24 goles y solo 13 en sus 11 salidas, sostenida por la lectura de M. Jusjong (14 bloqueos y 14 intercepciones) y la agresividad medida de Pettenuzzo. Que Como W, con 1.0 goles de media total, no encontrara portería en casa refuerza el mérito del bloque visitante.
En la “sala de máquinas”, el cruce entre M. Pavan y el doble pivote napolitano fue decisivo. Pavan, con 3 asistencias, 331 pases totales y 13 pases clave, es el motor creativo de Como W desde la medular. Al otro lado, Bellucci y Kozak forman un eje que combina salida limpia (733 y 307 pases respectivamente, ambos con un 76% y 71% de acierto) y trabajo sin balón (27 y 11 entradas, más 6 y 5 intercepciones). El resultado fue un centro del campo denso, con pocas líneas de pase claras hacia las delanteras.
IV. Diagnóstico estadístico y lectura táctica final
Si trasladamos estos perfiles a un plano de xG hipotético, el 0-0 encaja con la lógica de dos equipos que, aunque generan, chocan contra defensas bien estructuradas. Como W es un conjunto de márgenes: muchos partidos decididos por un gol de diferencia, medias ofensivas y defensivas calcadas (1.0 y 1.0), y una tendencia a sufrir disciplinariamente en el tramo medio del encuentro. Napoli W, con más pólvora (1.4 goles totales, 1.5 fuera), suele encontrar el gol, pero su estructura también concede ocasiones.
En Seregno, el equilibrio se impuso. Las cazadoras —Fløe, Banušić, Nischler— se encontraron con escudos que supieron leer sus movimientos. Los motores —Pavan, Bellucci, Kozak— se neutralizaron en un espacio central muy congestionado. Y la disciplina, a pesar de los historiales de tarjetas, se mantuvo dentro de los márgenes necesarios para que el plan táctico de ambos técnicos llegara intacto hasta el 90’.
Siguiendo esta campaña, este 0-0 no es un accidente, sino un capítulo coherente en la historia de dos equipos que viven en la zona media alta de la tabla, que se respetan y se conocen. Como W refuerza su identidad de bloque competitivo que rara vez se descompone; Napoli W confirma que, incluso cuando no marca, es capaz de gestionar contextos complicados lejos de casa. El marcador no se movió, pero el relato de sus temporadas quedó perfectamente encapsulado en estos 90 minutos en el Stadio Ferruccio.






