Víctor Muñoz, primer fichaje de Iraola en Liverpool
Víctor Muñoz vive estos días en una extraña frontera: acaba de firmar por Liverpool, pelea por recuperarse para jugar un Mundial y, entre medias, reconoce que la voz que más pesó en su decisión fue la de Andoni Iraola.
El club de Anfield activó la semana pasada la cláusula de rescisión de 34,5 millones de libras que le unía a Osasuna y se adelantó en el último momento a Newcastle United, el equipo que tenía más encaminada su incorporación. No era el único pretendiente. Bayer Leverkusen, Manchester United e incluso el Real Madrid, donde llegó a disputar dos partidos con el primer equipo antes de marcharse a Pamplona el año pasado, habían tanteado su situación.
Newcastle parecía tenerlo hecho. Hasta que cambió el escenario.
La llegada de Iraola al banquillo de Liverpool este mismo mes reabrió un interés que venía de lejos. Esta vez, con un plan claro sobre la mesa. Ahí se inclinó la balanza. En una entrevista con la agencia EFE, desde la concentración de la selección española, Muñoz explicó que fue precisamente esa hoja de ruta deportiva la que le empujó hacia Anfield.
“He estado centrado en el Mundial, así que no quería oír mucho sobre mi futuro a menos que fuera algo claro”, contó. “Liverpool es una oportunidad que no puedes dejar pasar”.
Todo se aceleró en cuestión de días. Sin ruido, sin novela de verano. “Todo se dio muy rápido. Iraola me transmitió su confianza, cómo juega su equipo. Tuvo un papel importante a la hora de elegir”.
El centrocampista no se olvidó de Osasuna, el club que le lanzó definitivamente. “Osasuna es un lugar increíble. Siempre lo llevaré en el corazón. Me han hecho vivir el mejor año futbolístico de toda mi carrera”, reconoció, consciente de que su explosión en El Sadar es la que le ha colocado ahora en la puerta grande de la Premier League.
Un fichaje de impacto… con muletas emocionales
El momento, sin embargo, es agridulce. España ya ha disputado sus dos primeros partidos del Mundial —un empate inesperado ante Cabo Verde y una victoria convincente frente a Arabia Saudí— y Muñoz no ha podido participar ni un minuto. Una lesión muscular le ha dejado fuera de juego justo cuando el escaparate era más grande que nunca.
El propio jugador admite que la situación le golpea. “Lo veníamos arrastrando, pero noté una molestia y estamos intentando retomar el proceso para estar en el campo lo antes posible”, explicó. No hay dramatismo, pero sí una sinceridad que desnuda al futbolista detrás del fichaje millonario. “Han sido momentos muy complicados porque este es el sueño de un niño y ver que se puede torcer por una lesión te fastidia mucho”.
En ese contexto, el apoyo psicológico se ha vuelto clave. Muñoz detalló la importancia de sus conversaciones con Javier López Vallejo, psicólogo de la selección. “Tanto fuera como aquí con Javi tengo mis charlas. Me ayuda mucho, me ayuda a ver otra perspectiva de todo lo que pasa aquí. Es un placer tenerle”. No son palabras vacías: en plena vorágine de mercado, con la presión del Mundial y la incertidumbre física, el equilibrio mental marca la diferencia.
El vestuario también ha hecho su parte. “Mis compañeros han sido un pilar fundamental para que tenga ganas cada día”, subrayó. Entre sesiones de recuperación, análisis de rivales y el eco constante de su traspaso a Liverpool, el jugador de 22 años se aferra a una única idea. “[El Mundial] es lo único en lo que pienso. Es un sueño y quiero estar en el campo lo antes posible”.
Liverpool ya tiene su primer refuerzo del proyecto Iraola. España espera recuperar a un centrocampista que ha crecido a toda velocidad. La pregunta es sencilla y brutal: ¿llegará el cuerpo de Víctor Muñoz a tiempo para acompañar al ritmo vertiginoso al que avanza su carrera?





