Everton refuerza la posición de Iliman Ndiaye ante el interés del Manchester United
Everton blinda a Iliman Ndiaye ante el interés del Manchester United
El mercado se mueve alrededor de Old Trafford, pero en Liverpool han levantado un muro. Everton ha decidido colocar una valoración “prohibitiva” sobre Iliman Ndiaye después de que Manchester United haya mostrado un interés serio en el atacante senegalés, al que David Moyes no quiere perder bajo ningún concepto.
Carrick, recién confirmado como técnico permanente tras lograr el billete para la próxima Champions League, ha entrado de lleno en la fase de reconstrucción. United quiere reforzar todas las líneas. El centro del campo es la prioridad inmediata, con Ederson listo para llegar desde Atalanta, pero en los despachos también se trabaja con intensidad en la delantera. La temporada se presenta larga, con varios frentes abiertos, y la plantilla necesita más pólvora y variantes.
En esa hoja de ruta aparece un posible movimiento por Igor Thiago, delantero del Brentford. Y, en paralelo, gana fuerza el nombre de Ndiaye, una pieza que seduce por algo que hoy vale oro: versatilidad.
El internacional senegalés, que se prepara para disputar el Mundial, atraviesa un pulso contractual con Everton que ha abierto una rendija a los pretendientes. El jugador se ha plantado: no firmará una renovación si el nuevo acuerdo no incluye una cláusula de salida clara. Ese matiz ha despertado el interés de dos gigantes: Manchester United y Liverpool, ambos en busca de un atacante que pueda partir desde la izquierda.
Ndiaye llegó a Goodison Park en 2024 procedente de Marseille por apenas 15 millones de libras. Un negocio redondo para los de Merseyside, que han visto cómo su valor se ha disparado en cuestión de meses. Con Moyes, el ex de Sheffield United jugó mayoritariamente en la banda derecha la pasada campaña, pero también apareció 11 veces por el perfil izquierdo. Terminó el curso con seis goles y tres asistencias, números sólidos para un futbolista que todavía parece tener margen para más.
La respuesta del club no se ha hecho esperar. Según The Athletic, Everton planea espantar a los pretendientes fijando un precio de salida en torno a los 69 millones de libras (unos 80 millones de euros). No es una cifra al azar: en Goodison miran al reciente traspaso de Anthony Gordon al Barcelona desde Newcastle United por 70 millones y entienden que Ndiaye debe situarse en ese rango. El mensaje es transparente: solo se hablará si llega una oferta de ese calibre. Y, con suerte para ellos, quizá así consigan que en Old Trafford miren hacia otro lado.
Moyes no se esconde
La postura del técnico escocés es tan clara como contundente. Everton sabe que tendrá que vender este verano para cuadrar cuentas y abrir espacio a nuevas incorporaciones, pero Moyes se aferra a Ndiaye como a una pieza intocable dentro de su proyecto.
El senegalés, de 26 años, tiene contrato para tres temporadas más. Aun así, el club insiste en ampliarlo y mejorarlo, con la intención de blindarlo en el medio plazo. El problema es que, de momento, Ndiaye ha rechazado varias propuestas durante los últimos 12 meses. El tira y afloja es evidente.
En abril, Moyes dejó su postura grabada en piedra cuando fue preguntado por una posible salida del atacante: “Es la última persona a la que consideraría vender”, subrayó. El técnico reconoció que hay otros futbolistas a los que tampoco querría perder, pero utilizó a Ndiaye como ejemplo de lo que no está dispuesto a negociar. Construir equipos competitivos, explicó, se ha vuelto cada vez más complicado en un contexto en el que la presión por resultados inmediatos es enorme. Precisamente por eso, no ve sentido en desprenderse de sus mejores jugadores.
Ese es el choque de fuerzas ahora mismo. Por un lado, un United que ha colocado a Ndiaye en una lista de opciones para reforzar los costados del ataque de Michael Carrick. Por otro, un Everton que se parapeta tras una cifra casi disuasoria y un entrenador que no quiere ni oír hablar de su venta.
Queda por saber si los 69 millones bastarán para enfriar el interés desde Manchester o si, empujado por la necesidad de dar un salto de calidad en la plantilla, el United decidirá probar la resistencia de Goodison Park. Porque Ndiaye no es el único extremo en el radar de Carrick, pero sí uno de los que podrían cambiar el dibujo de la próxima temporada. Y en un mercado cada vez más inflacionado, la pregunta ya no es solo cuánto vale, sino cuánto está dispuesto a arriesgar United por un jugador que su actual técnico considera innegociable.






