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Arsenal y su verano de decisiones en el mercado

El verano en el norte de Londres no trae calma. Trae listas, llamadas, reuniones a deshoras y una sensación clara: tras conquistar la Premier League y rozar la Champions, Arsenal no piensa levantar el pie. Mikel Arteta y el director deportivo Andrea Berta han puesto en marcha una reestructuración profunda, con fichajes de élite, apuestas de futuro y salidas de peso sobre la mesa.

Un ataque en el aire: Barcola, Diomande y las dudas de Trossard y Martinelli

El frente ofensivo es el primer foco. El club busca un atacante y las miradas se posan en París. Bradley Barcola, 13 goles en 49 partidos con PSG la pasada temporada, ha irrumpido con fuerza en la agenda. El extremo brilló en el Mundial entrando desde el banquillo ante Senegal: dos minutos en el campo le bastaron para controlar un pase raso de Adrien Rabiot y picar el balón por encima de Edouard Mendy. Aparición breve, impacto enorme.

Barcola está descontento con su falta de minutos y tiene solo dos años de contrato. Las negociaciones para renovarle se han estancado y, según las informaciones, ya ha pedido salir. PSG no quiere vender, pero sabe que una oferta seria, cercana a los 70 millones de libras, puede cambiarlo todo. Liverpool también está al acecho.

El interés de Arsenal no es casual. El futuro de Leandro Trossard y Gabriel Martinelli no está garantizado. Ambos podrían salir si llega la propuesta adecuada. El club se prepara para un posible relevo en las bandas y ahí también entra otro nombre de Mundial: Yan Diomande, estrella emergente de RB Leipzig y de Costa de Marfil.

Con solo 19 años, Diomande se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del torneo. Su precio, sin embargo, se dispara: se habla de una operación cercana a los 100 millones de libras. Las casas de apuestas sitúan a Liverpool como favorito y a Arsenal como segundo candidato, con gigantes como Bayern, Manchester United y Barcelona también atentos. Un fichaje de ese calibre implicaría un cambio de jerarquía inmediato en el vestuario.

Mientras tanto, el club se ha alejado de otra oportunidad de mercado: Marcus Rashford. El delantero, cuyo futuro en Manchester United es incierto tras expirar la opción de compra de Barcelona por 30 millones de euros, no llegará al Emirates. United busca una venta definitiva, pero ha bloqueado movimientos a Manchester City y Liverpool, y Arsenal ha decidido enfriar su interés.

Manu Kone, Tonali y la nueva cara del centro del campo

En el centro del campo también se prepara un golpe importante. Arsenal ha llegado a un acuerdo en lo personal con Manu Kone, centrocampista de Roma de 25 años, según medios italianos. El francés, que firmó 37 partidos, 2 goles y 3 asistencias la pasada campaña, está en el Mundial con su selección. El siguiente paso es el más complejo: negociar con Roma, que le valora en torno a 43 millones de libras.

Kone, eso sí, ha querido aparcar cualquier ruido. Desde la concentración con Francia dejó claro que solo piensa en el Mundial y que hablará de su futuro después del torneo. El interés no solo llega desde Inglaterra: Inter de Milán también está en la carrera.

Sandro Tonali es el otro gran objetivo para reforzar la sala de máquinas. El italiano, propiedad de Newcastle, podría salir este verano en plena necesidad de los ‘Magpies’ de cuadrar cuentas tras quedarse fuera de Europa. Se habla de una tasación por encima de los 100 millones de euros y de una puja con Tottenham y Manchester City. Manchester United también lo estudia como una de varias opciones.

Las últimas informaciones desde Italia apuntan a que United se ha retirado de la puja, un pequeño alivio para Arsenal. Aun así, el precio sigue siendo un obstáculo serio. El club admira a Tonali, pero no quiere cruzar ciertas líneas financieras pese al impulso de haber roto su sequía liguera de 20 años.

Fresneda y la defensa: Real Madrid, Sporting y un lateral que se ha hecho mayor

El otro gran frente está en el lateral. Ivan Fresneda, formado en Real Madrid y consolidado en Sporting, ha vuelto a escena. El lateral derecho, de 21 años, apenas jugó 16 partidos en 18 meses con Ruben Amorim y se perdió dos meses por una lesión de hombro. Con Rui Borges todo cambió: 63 apariciones y cuatro convocatorias con la sub-21 española la pasada temporada.

Su perfil seduce a Arsenal por algo muy concreto: solidez defensiva y lectura táctica. No es un lateral de cifras estratosféricas —solo cuatro goles y cuatro asistencias en su carrera de clubes—, pero su posicionamiento y madurez han reactivado el interés tanto de los ‘gunners’ como de Real Madrid. Borges, según la prensa portuguesa, ha sabido exprimir virtudes que Amorim no terminó de encajar en su sistema de carrileros.

Detrás de estos movimientos, la línea defensiva también vive su propio ajuste. Jakub Kiwior ha convertido en permanente su cesión al Porto: 14,7 millones de libras iniciales, con variables que podrían elevar la operación hasta los 19 millones. Karl Hein, por su parte, ha sellado su traspaso a Werder Bremen por unos 2,6 millones tras un año cedido en la Bundesliga. Ocho canteranos han sido liberados, otra señal de limpieza profunda.

Odegaard, Rice, Saliba y Saka: el Mundial también pasa por el Emirates

Mientras el mercado se mueve, el Mundial ofrece pistas sobre el presente y el futuro de la plantilla de Arteta.

Martin Odegaard, capitán de Arsenal, se lució con Noruega en su debut mundialista ante Irak. Más allá de la goleada (4-1), dejó un detalle que en el Emirates no pasará desapercibido: una asistencia de córner para Leo Ostigard, fruto de un envío tenso al primer palo que solo pedía un roce. El noruego completó 41 de 42 pases, un 97,6% de acierto, y mostró una calidad en la ejecución a balón parado que podría abrirle un nuevo rol en el club, donde no suele encargarse de los saques de esquina. Un aviso directo para Declan Rice, habitual en esas tareas.

William Saliba también cumplió con Francia en el 3-1 ante Senegal, formando pareja con Dayot Upamecano mientras Kylian Mbappé se llevaba los focos con sus goles. En Inglaterra, el nombre que preocupa es precisamente el de Rice.

El mediocentro fue sustituido en el minuto 72 del 4-2 contra Croacia tras notar molestias en la parte baja de la espalda y el isquiotibial alto. Se le vio cojeando, pero Thomas Tuchel rebajó la alarma. El técnico explicó que no quiso correr riesgos, elogió el relevo de Reece James en el mediocampo y desveló que el propio Rice le tranquilizó al final del partido: “es bueno, es bueno”. Inglaterra evaluará al jugador, pero el mensaje es que no hay motivo para el pánico.

Bukayo Saka, por su parte, está jugando contra el reloj y contra su propio cuerpo. Arrastra un problema en el tendón de Aquiles desde marzo, que le hizo perderse un mes de competición, pero ha decidido “asumir la apuesta” para estar en el Mundial. El extremo reconoció que ha jugado tocado tanto con Arsenal como ahora con su selección, consciente de que el juicio público no entiende de dolores ni de porcentajes físicos. Entre los cuerpos médicos de club y selección han gestionado su carga de trabajo desde marzo, y Saka asegura sentirse mejor que en los últimos meses. No está aún para 90 minutos constantes, pero se declara “listo” para competir.

Gyokeres, respuestas en el campo y ruido fuera de él

En la delantera, Viktor Gyokeres vive un verano intenso. Llegó el pasado año desde Sporting CP por 55 millones de libras, sufrió un inicio irregular, pero terminó con 21 goles en 55 partidos y el título de máximo goleador del equipo en todas las competiciones. Sus tantos resultaron clave para el título de liga y para la clasificación de Suecia al Mundial, con un hat-trick ante Ucrania en la repesca y el gol decisivo frente a Polonia.

En plena exhibición mundialista ante Túnez (5-1), el sueco respondió también fuera del césped. El exinternacional Martin Aslund criticó en televisión y redes su primer toque y le reprochó no soltar el balón antes. Gyokeres, preguntado después del partido, contestó con frialdad: recordó que dio una asistencia y pudo sumar dos más, dejando entrever que las cifras hablan mejor que ciertos análisis. Quiere que este verano quede marcado por un doble recuerdo: el título con Arsenal y su Mundial.

Su nombre, además, aparece en un rompecabezas de mercado: desde España se ha informado de un acuerdo entre Arsenal y Atlético de Madrid por el delantero argentino Julian Alvarez —49 goles en 106 partidos con los rojiblancos— por 43 millones de libras, en una operación que incluiría la salida de Gyokeres al Riyadh Air Metropolitano. Real Madrid ya habría visto rechazada una oferta de 130 millones por Alvarez. El encaje de todas estas piezas, de momento, está lejos de ser sencillo.

La encrucijada de Nwaneri: minutos o salida

En la fábrica de talentos de Hale End, un nombre genera debate: Ethan Nwaneri. El joven, que ya debutó con el primer equipo, vivió una cesión complicada en Marsella en la segunda mitad del curso pasado. Marcó en su estreno, pero después apenas tuvo minutos y su progresión se frenó.

Ahora surge un giro inesperado: un informe en redes sociales apunta a que Liverpool “sigue de cerca” su situación. Doce meses atrás ya se habló de una posible salida del club, y la sensación es que se acerca el momento de una decisión definitiva.

Chris Waddle, exjugador de Inglaterra y Marsella, ha sido claro. Cree que Nwaneri necesita otra cesión, esta vez a un club que le garantice protagonismo, quizá un recién ascendido o un equipo de la parte baja de la Premier. Para Waddle, el riesgo es evidente: si Arsenal no le ve como titular a corto plazo y le mantiene en la reserva, su confianza puede desplomarse. Si, en cambio, el club le valora de verdad, debería buscarle un destino donde juegue cada semana.

El exinternacional insiste en que el chico no puede permitirse otra temporada entre banquillo y equipo B si quiere recuperar la senda que apuntaba hacia la selección absoluta. Newcastle aparece como posible destino, siempre bajo la fórmula de un préstamo con opción de compra. La pelota está en el tejado de Arteta y Berta.

Madueke se mira en el espejo de la élite

Noni Madueke, otra pieza del frente ofensivo de Arsenal, ha puesto el listón muy alto para sí mismo. Desde Estados Unidos, el extremo confesó que su siguiente paso es simple de describir y difícil de ejecutar: ser más “letal”. Siente que aporta mucho al juego colectivo, pero sabe que para entrar en la conversación de los mejores del mundo en su posición necesita más goles y más asistencias. Su ambición encaja con el tono general del club: nadie parece satisfecho con lo logrado.

Bouaddi, Monga y la nueva generación que viene de lejos

Mientras se habla de operaciones de nueve cifras, Arsenal también trabaja en silencio en su siguiente oleada de talento joven.

Ayyoub Bouaddi, mediocentro de Lille, es una obsesión de Andrea Berta desde 2025. Con solo 18 años, deslumbró con Marruecos en el estreno mundialista ante Brasil. El director deportivo ya se ha reunido varias veces con su entorno desde principios de año, convencido de estar ante un prodigio de talla mundial. Bouaddi, por ahora, se protege: reconoce que sabe del interés de varios clubes, pero repite que su única prioridad es el Mundial con Marruecos.

Otro nombre en la lista es Jeremy Monga, atacante de 16 años de Leicester City. Ha sido habitual en las convocatorias del primer equipo en las dos últimas temporadas y está muy bien considerado en el club. Arsenal ya negocia por él y se habla de un coste entre 10 y 15 millones de libras. Una inversión importante para un futbolista sin experiencia real en la élite, pero coherente con la apuesta del club por adelantarse en el mercado juvenil.

La estrategia no termina ahí. El club ya ha cerrado la llegada de Victor Ozhianvuna para el próximo mes de enero y ha asegurado también la incorporación en 2027 de los gemelos ecuatorianos Edwin y Holger Quintero. El mensaje es nítido: mientras el primer equipo se refuerza para competir por todos los títulos, la base se renueva con algunos de los perfiles más prometedores del panorama internacional.

Un verano sin red

El telón del mercado se levantó el 15 de junio y no caerá hasta el 1 de septiembre. Entre medias, Arsenal tiene que cuadrar una ecuación delicada: un nuevo extremo, un mediocentro, un lateral, varias salidas importantes y una generación joven que exige espacio.

Fabio Vieira, Reiss Nelson, Ben White, Christian Norgaard, Gabriel Jesus, Martinelli y Trossard forman parte del grupo de jugadores cuyo futuro no está garantizado. Si llegan ofertas adecuadas, el club escuchará. El margen de maniobra existe, pero cada movimiento alterará el dibujo de un equipo que ya sabe lo que es pelear por todo.

El Emirates ha dejado de ser un lugar de transición. Ahora es un destino de ambición máxima. La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿podrá este verano de riesgo calculado sostener el salto definitivo hacia una era de dominio, o cambiar demasiadas piezas tras el éxito abrirá la puerta a otro ciclo de reconstrucción? El mercado, esta vez, pesa casi tanto como el balón.

Arsenal y su verano de decisiones en el mercado