Senne Lammens: La transformación del Manchester United en la 2025/26
El Manchester United cerrará la 2025/26 con la sensación de haber dado un paso adelante serio. Y en el centro de esa transformación aparece un nombre que hace un año apenas levantaba cejas: Senne Lammens.
El belga ha hecho algo que parecía imposible en Old Trafford: apagar, por fin, el incendio eterno de la portería. No solo ha cumplido. Ha cambiado el tono de toda la temporada.
De fichaje silencioso a referencia
Lammens llegó por 18 millones de libras, una operación discreta, casi sin ruido, mientras el club trataba de recomponerse tras el fiasco de Andre Onana y Altay Bayindir. El plan inicial ni siquiera giraba en torno a él: Ruben Amorim quería a Emi Martínez. El giro llegó cuando el club decidió escuchar a Tony Coton y apostar por un fichaje guiado por los datos.
Hoy esa decisión parece oro puro.
Diez meses después de su llegada, el informe de CIES dispara su tasación hasta las 45,5 millones de libras. Un aumento de 27,5 millones. Un 150% de revalorización en menos de una temporada. Para un guardameta que aterrizó casi de puntillas, el salto es brutal.
El impacto no se mide solo en números de mercado. Lammens fue elegido “Signing of the Season” por los aficionados en TalkingPoints, un reconocimiento que refleja algo más profundo: confianza. En un club donde cada error bajo palos se amplifica, el belga ha logrado transmitir calma.
El elogio de los grandes y un valor de élite
La magnitud de su irrupción se entiende también por quién le ha señalado públicamente. Edwin van der Sar y Peter Schmeichel, dos leyendas del arco del United, han elogiado su temporada debut. No reparten halagos con ligereza.
CIES lo coloca ya como el tercer guardameta con mayor valor de mercado del mundo, solo por detrás de Gianluigi Donnarumma y Joan Garcia. Ese dato lo sitúa directamente en la conversación de la élite, aunque su recorrido en la Premier League apenas acaba de empezar.
Lo llamativo es que esta valoración llega tras una campaña en la que ni siquiera fue titular desde el inicio. Lammens se adueñó del puesto a partir de la jornada ocho y terminó el curso con ocho porterías a cero. No son cifras deslumbrantes a primera vista, pero el contexto las cambia: el United concedió ocasiones de mucho riesgo y el belga se convirtió en uno de los mejores del campeonato en goles evitados.
Entre los mejores… pero aún con margen
En la tabla de valor de mercado, Lammens aparece por delante de muchos nombres consagrados. Falta David Raya, ausente en gran parte por su edad, con 30 años ya cumplidos, pero la comparación es inevitable.
Raya firmó 19 porterías a cero la temporada pasada, apoyado por un Arsenal más controlador, menos expuesto. Esa cifra marca el listón al que aspira Lammens. El belga sabe que, si quiere entrar en el mismo escalón competitivo que el guardameta español, tendrá que acercarse a esos números.
Su primera campaña ofrece una base sólida. Encajó 39 goles, pero muchos de ellos llegaron en disparos prácticamente imposibles de detener. En el análisis interno solo se le señala un error grosero: un mal pase ante el Liverpool que acabó penalizándole. Para un debut en un entorno tan exigente, el balance es notable.
La sensación que deja es la de un portero que suma puntos, no que los resta. Y eso, en un equipo que todavía no ha alcanzado su techo defensivo, tiene un valor incalculable.
Un futuro que apunta más alto
Con 23 años, Lammens está lejos de su madurez como guardameta. Ya ha disparado su valor, se ha ganado la portería y ha devuelto al United algo que llevaba años buscando: estabilidad bajo los palos.
El siguiente paso está claro. Si la próxima temporada logra elevar sus porterías a cero a la franja de las 15, entrará de lleno en el debate por el mejor portero de la Premier League y consolidará su lugar entre Donnarumma y Joan Garcia en la cúpula mundial.
Para un club que venía de encadenar dudas y errores en una posición clave, la pregunta ya no es cuánto ha ahorrado el United con Lammens. La verdadera cuestión es hasta dónde puede llegar este portero… y qué techo tendrá el equipo cuando él alcance el suyo.






