El Mundial 2023: México enfrenta a Corea del Sur y África busca su lugar
El jueves llega cargado en el Mundial: cuatro partidos de fase de grupos, cuentas pendientes históricas y una sensación clara de que el torneo ya ha dejado de tantear. Ahora muerde.
En el centro del día, México y Corea del Sur se miran de frente tras arrancar con victoria. Alrededor, la carrera por la Bota de Oro se acelera, África firma capítulos históricos y hasta las pausas de hidratación se han convertido en motivo de polémica.
El menú del jueves
La jornada se reparte en tres países y cuatro husos horarios, una muestra del tamaño del torneo:
- Czechia vs South Africa en el Atlanta Stadium, Atlanta (12:00, 16:00 GMT)
- Switzerland vs Bosnia and Herzegovina en el Los Angeles Stadium, Los Ángeles (12:00, 19:00 GMT)
- Canada vs Qatar en el Vancouver Stadium, Vancouver (15:00, 22:00 GMT)
- Mexico vs South Korea en el Guadalajara Stadium, Guadalajara (19:00, 01:00 GMT del viernes)
Cuatro escenarios, cuatro historias distintas, un mismo contexto: nadie quiere irse a dormir con la clasificación comprometida.
México–Corea del Sur: la historia pesa… y los números también
México llega a su cita con Corea del Sur con algo más que confianza: llega con antecedentes. Ha ganado los dos duelos mundialistas previos entre ambos, incluido el 2-1 de Rusia 2018 que todavía resuena en la memoria reciente.
Los dos debutaron con triunfo y dieron un paso hacia los octavos. Pero el modelo de predicción de Opta no duda: en 25.000 simulaciones de este duelo del Grupo A, México se impuso el 49,1 por ciento de las veces. Corea del Sur solo alcanzó el 24,3 por ciento de victorias, mientras que el empate quedó en un 26,6 por ciento.
Los números no marcan goles, pero dibujan el contexto: el peso de la historia y la inercia juegan del lado de El Tri. Corea, como tantas veces, se agarra a su intensidad y a su disciplina para desafiar la lógica.
Czechia–Sudáfrica: choque de estilos y cuentas pendientes con África
Czechia y South Africa apenas se conocen: solo un enfrentamiento previo entre ambas selecciones. Aun así, el historial reciente de los africanos ante europeos en Mundiales invita al respeto. South Africa ha perdido solo uno de sus últimos cuatro partidos contra rivales del Viejo Continente y presume todavía de aquel 2-1 ante France en 2010.
El pasado, sin embargo, también golpea a los checos. Su único antecedente mundialista ante un rival africano terminó en derrota: 2-0 frente a Ghana. Con todo, la máquina de Opta los sitúa como claros favoritos: 54,9 por ciento de opciones de triunfo frente al 21,8 por ciento de South Africa. El resto, empate.
Un partido que, más allá de los porcentajes, mide si Czechia ha aprendido a competir ante la energía africana… o si South Africa vuelve a incomodar a Europa en el mayor escaparate posible.
Switzerland–Bosnia and Herzegovina: estreno mundialista entre viejos conocidos
Nunca se habían cruzado en un Mundial. Sí en un amistoso en Zúrich en 2016, cuando Bosnia and Herzegovina se impuso 2-0 con goles de Edin Dzeko y Miralem Pjanic. Aquel día, los balcánicos marcaron territorio.
Ocho años después, el contexto es otro. Switzerland llega a este primer duelo mundialista entre ambos con el favoritismo casi institucionalizado. Opta le otorga un 61,6 por ciento de victorias en sus simulaciones, por solo un 17 por ciento para Bosnia. El empate se queda en el 21,4 por ciento.
El recuerdo del amistoso planea sobre el ambiente, pero el Mundial exige otra cosa: oficio, gestión de los nervios y una solidez que los helvéticos han convertido en marca de la casa.
Canada–Qatar: la fuerza del anfitrión contra la estadística en contra
Cuando un país organiza un Mundial, la historia suele ponerse de su lado. Al menos, eso dicen los precedentes en duelos entre anfitriones y selecciones de la confederación asiática: tres partidos, tres victorias locales.
Mexico venció a Iraq en 1986, France superó a Saudi Arabia en 1998 y Russia volvió a doblegar a Saudi Arabia en 2018. Cada vez que Asia se cruzó con el dueño de casa, salió perdiendo.
Opta prevé que la tendencia se mantenga. Canada se lleva el 72,9 por ciento de las victorias en las simulaciones. El empate se queda en el 16,5 por ciento y Qatar apenas alcanza un 10,6 por ciento de opciones de dar la sorpresa.
El contexto es claro: todo lo que no sea un triunfo canadiense se leerá como un aviso de que el torneo no piensa respetar ningún guion.
La Bota de Oro en ebullición: Messi al frente, una jauría detrás
Ni siquiera ha terminado la primera ronda de partidos y la carrera por la Bota de Oro ya arde. Lionel Messi manda con tres goles tras su hat-trick en el debut victorioso de Argentina ante Algeria.
Detrás, una fila de artilleros acecha con dos tantos:
- Kylian Mbappe (France)
- Erling Haaland (Norway)
- Folarin Balogun (USA)
- Kai Havertz (Germany)
- Yasin Ayari (Sweden)
- Elijah Just (New Zealand)
- Harry Kane (England)
Nombres que definen una generación y que convierten cada jornada en un pulso silencioso entre estrellas. Cada penalti, cada ocasión fallada, cada rebote dentro del área cuenta.
DR Congo hace historia: un cabezazo para 52 años de espera
El rugido llegó en Houston. Yoane Wissa firmó el primer gol de la historia de la selección de Democratic Republic of the Congo en un Mundial. Lo hizo en un escenario mayúsculo: un 1-1 ante Portugal, quinta del ranking FIFA, en su regreso al torneo tras 52 años de ausencia.
El delantero de Newcastle United cabeceó el empate poco después del descanso, neutralizando el tanto inicial de Joao Neves. No fue solo un punto. Fue un símbolo. Las celebraciones de los hinchas congoleños en la grada y alrededor del planeta lo explicaron mejor que cualquier frase.
Los Leopards no solo sumaron su primera unidad. Se anunciaron como uno de los relatos que pueden marcar este Mundial.
Colombia se reencuentra con sí misma
En Mexico City Stadium, Colombia empezó el torneo como quería: imponiendo jerarquía ante una debutante valiente como Uzbekistan. El 3-1 final reflejó lo que se vio en el césped.
Luis Diaz brilló como se esperaba. Asistió a Daniel Munoz en el primer gol y firmó el segundo tras el descanso. Uzbekistan, lejos de encogerse, igualó de forma momentánea con Abbosbek Fayzullaev, pero la selección cafetera retomó el control y cerró el partido.
El triunfo da aire en el Grupo K a una Colombia que vuelve al Mundial tras ausentarse en Qatar 2022. El objetivo es claro: regresar a las rondas de eliminación directa, donde ya demostró en otros torneos que sabe competir.
Sorpresas tempranas: España frenada, gigantes incómodos
Entre tantas potencias, el gran golpe emocional lo dio Cape Verde. Su 0-0 ante Spain, una de las máximas candidatas al título, se instala ya como una de las mayores sorpresas de la primera tanda de partidos. Debut mundialista, primer punto y un mensaje contundente: no han venido a hacer turismo.
El 1-1 de DR Congo ante Portugal entra en la misma categoría de shock. También el 2-2 entre Iran y New Zealand, un resultado que pocos esperaban en el estreno del Grupo G, donde los asiáticos partían como claros favoritos.
El Mundial, una vez más, recuerda que los escudos no ganan partidos.
Mundial diverso: fe, orígenes y un mismo vestuario
Las plantillas de varias selecciones muestran con nitidez la mezcla de orígenes, culturas y religiones que define a sus países. England, France, Spain o Sweden presentan grupos con jugadores cristianos y musulmanes compartiendo vestuario, rutina y objetivos.
Nombres como Lamine Yamal, joya adolescente de Spain, o Yasin Ayari, mediocampista de Sweden, se suman a una lista creciente de futbolistas musulmanes que brillan en el mayor escaparate del fútbol.
Para algunos analistas, estas selecciones encarnan sobre el césped lo que fuera del estadio se discute con más tensión: inmigración, identidad, integración. Mientras tanto, dentro del campo, la imagen es simple y poderosa: marcan, rezan a su manera y se abrazan. Construyen equipo, comunidad y, a veces, historia.
Cristiano Ronaldo: seis Mundiales, una noche amarga
A sus 41 años, Cristiano Ronaldo alcanzó una marca reservada a muy pocos: disputar seis Copas del Mundo, un registro que solo comparte con Lionel Messi. Pero la estadística dulce convivió con un partido agrio.
Tuvo ocasiones, especialmente en la segunda parte, pero no encontró el gol. La comparación fue inevitable: Messi, Mbappe, Haaland, Kane… todos habían visto puerta en su debut. Portugal, además, dejó escapar puntos en su estreno en el Grupo K.
La selección lusa se ve ahora obligada a reaccionar en su próximo compromiso si no quiere convertir el récord de su capitán en una anécdota dentro de un torneo decepcionante.
Pausas de hidratación: ¿protección o ruptura del juego?
El calor del verano en Estados Unidos, Canada y Mexico obligó a FIFA a introducir pausas de hidratación. La intención es clara: cuidar la salud de los futbolistas. El efecto colateral, en cambio, ha encendido el debate.
El caso más citado llegó en Houston. Curacao marcó ante Germany justo antes de una de estas pausas. Al volver al juego, encajó dos goles antes del descanso y acabó perdiendo 7-1. Para muchos analistas, el parón cortó de raíz el impulso del equipo caribeño.
Voces como las de Alan Shearer han criticado que estas interrupciones “matan el ritmo”, mientras Roy Keane las ha comparado con tiempos muertos, ajenos a la esencia continua del fútbol. Los defensores de la medida insisten en la prioridad del bienestar físico, pero los detractores señalan que también abren la puerta a ajustes tácticos y a más espacios para la publicidad televisiva.
El debate promete acompañar al torneo hasta el final.
África, en bloque: seis banderas, una misma ambición
Nunca antes un Mundial había reunido a tantas selecciones del África subsahariana: seis en total. South Africa, pionera en saltar al césped en este torneo con su derrota 2-0 ante Mexico en el partido inaugural, encabeza un grupo en el que regresan viejos conocidos y emergen nuevas historias.
Ghana, que alcanzó los cuartos de final en 2010, igualando las gestas previas de Cameroon (1990) y Senegal (2002), vuelve a escena. Senegal repite presencia. Ivory Coast regresa a un Mundial por primera vez desde 2014, reforzada por dos títulos de Africa Cup of Nations en su mochila reciente.
Y luego están las dos grandes narrativas nuevas: DR Congo y Cape Verde. Los Leopards regresan a la Copa del Mundo por primera vez desde 1974, cuando el país aún se llamaba Zaire. Muchos de sus jugadores nacieron en Europa, un patrón que se repite en Cape Verde, cuyos Blue Sharks ya firmaron un empate histórico ante Spain en su debut.
El camino no ha sido sencillo. Algunos equipos, dirigentes y aficionados se toparon con problemas de viaje y visados. Hubo incluso un polémico requisito inicial: ciertos hinchas con pasaporte africano debían depositar una fianza de 15.000 dólares para entrar en Estados Unidos, medida que se retiró más tarde, pero, según sus críticos, demasiado tarde para que muchos pudieran reorganizar sus planes.
A todo esto se suma un detalle simbólico: el torneo se juega sin uno de los iconos sonoros de 2010. Las vuvuzelas, aquellas trompetas de plástico que definieron el ambiente en South Africa, están prohibidas esta vez.
Pese a todo, el respaldo promete ser masivo. Más de tres millones de personas de origen africano viven entre Estados Unidos y Canada. Sus seis selecciones no solo representan a sus países. Cargan con la ilusión de un continente que, día tras día, va reclamando un lugar estable entre las potencias del fútbol mundial.
La pregunta ya no es si pueden competir. Es cuán lejos están dispuestas a llegar en este Mundial que, apenas en su arranque, ya ha dejado claro que no piensa respetar jerarquías.






