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Martin Odegaard se recupera y brilla en amistoso

Martin Odegaard respira al fin. Y lo hace con un gol, un gesto desafiante hacia el banquillo y una rodilla que, por primera vez en meses, deja de ser una amenaza silenciosa.

El capitán de Arsenal firmó el empate de Noruega en el 1-1 ante Marruecos en Estados Unidos, último amistoso antes del inicio del Mundial, y aprovechó el foco para aclarar su calvario físico. Tres meses jugando con dolor, arrastrando una lesión de rodilla que nació en febrero, en un 1-1 ante Brentford, y que nunca terminó de irse durante el tramo decisivo de la temporada.

“Se sintió bien. He estado lidiando con la rodilla durante un tiempo”, explicó a TV2 tras marcar ante los semifinalistas de 2022. “Siento que empieza a aflojar ahora y que ha estado bien durante un tiempo. Mi forma física es buena. Hacía calor aquí, pero sentí que iba a mejor sobre el campo”.

De Budapest al gran reto con Noruega

Odegaard terminó la campaña con Arsenal en el escenario más cruel: titular en la derrota en la final de la Champions League ante PSG en Budapest. Sin descanso emocional, ha cambiado el chip. Ahora todo pasa por Noruega y por un Mundial que el país nórdico no disputa desde 1998.

En el horizonte, un Grupo I exigente: Irak, Senegal y Francia. El estreno ante Irak llega la próxima semana y el capitán aterriza en la cita con pólvora: el tanto a Marruecos fue su quinto gol con la selección absoluta.

El momento del festejo dejó una imagen que dice mucho de su ambición. Odegaard miró al banquillo y levantó cuatro dedos hacia su seleccionador, Stale Solbakken. No era un gesto al azar: Solbakken marcó nueve goles con Noruega en su etapa de jugador. El mediapunta ya suma cinco.

“Ahora solo quedan cuatro. ¡Nos vamos acercando!”, bromeó el jugador de Arsenal, decidido a cazar el registro de su entrenador, que lleva tiempo empujándole a ser más determinante de cara a portería.

Una rodilla que deja de mandar

El trasfondo de esa sonrisa es físico, no solo futbolístico. Durante el último tramo del curso, Odegaard jugó condicionado por la rodilla. No se perdió los grandes partidos, pero los pagó. Cada giro, cada golpeo, con una sombra en la cabeza.

En Estados Unidos, por primera vez en mucho tiempo, el relato cambia. El propio jugador habla de estar “cerca del cien por cien”, de notar que el dolor cede y que el cuerpo responde. Para un futbolista que vive del ritmo, de la agilidad en espacios cortos y de la precisión en el pase, no es un detalle menor. Es la diferencia entre liderar o simplemente acompañar.

Un gol, un error y un césped traicionero

El amistoso ante Marruecos dejó también una advertencia sobre el escenario del torneo. Las condiciones de los campos en Estados Unidos ya han levantado debate, y Odegaard no lo ocultó. El bote del balón, irregular, le jugó una mala pasada en una acción comprometida.

“La que regalé fue fea, por suerte lo arreglé después”, reconoció. “Estaba un poco suelto el balón, y no estaba familiarizado con el bote del campo y eso. Quizá pueda culpar un poco a eso, pero creo que fuimos metiéndonos en el partido y mejoramos con el paso de los minutos. Podríamos haber ganado al final”.

Esa frase encaja con lo que se vio: una Noruega que empezó incómoda, que sufrió ante una Marruecos intensa, pero que terminó mandando, empujando y rozando el triunfo. Dos selecciones señaladas como posibles tapadas para este verano, midiéndose el pulso antes de entrar en el fuego real.

Noruega ya no quiere ser comparsa

El contexto invita a la ilusión contenida. Noruega llega con una generación capaz de competir, con líderes consolidados en grandes clubes y con un capitán que, si mantiene este nivel y esta libertad física, puede marcar el tono del equipo.

Odegaard se va del amistoso con un gol, un reto personal con su seleccionador y, sobre todo, la sensación de que la rodilla deja de ser noticia. Para Noruega, que vuelve a un Mundial después de casi tres décadas, quizá no haya mejor señal que esa: su cerebro vuelve a mandar sin cadenas. Y ahora llega el momento de comprobar si eso basta para agitar el torneo.