Lamine Yamal listo para el debut mundialista de España
España respira. Lamine Yamal está “en perfectas condiciones” para jugar el estreno de la selección en el Mundial ante Cabo Verde este lunes. La confirmación llegó de la voz más autorizada: Luis de la Fuente.
El seleccionador despejó la gran duda física que acompañaba a la concentración desde el primer día. El extremo del Barcelona se perdió el tramo final de la temporada 2025-26 por una lesión en los isquiotibiales sufrida en abril y desde entonces vivía una contrarreloj para llegar a la cita.
Ahora, el semáforo se pone en verde. Con matices.
“Lamine está en el estado en el que queríamos que llegara. Está bien, igual que Nico [Williams] y Víctor [Muñoz]. Están todos disponibles, aunque algunos no jugarán todo el partido”, explicó De la Fuente en la rueda de prensa previa al choque.
Los médicos han dado luz verde, pero el plan será prudente. “Lamine puede jugar mañana sin problemas. No para jugar 90 minutos, pero sí para disputar unos minutos. El proceso con Williams es similar”, detalló el técnico, que no quiere correr riesgos con dos de sus futbolistas más desequilibrantes.
Un campeón de Europa con cuentas pendientes en los Mundiales
España aterriza en el torneo con una etiqueta pesada: es la gran favorita según la supercomputadora de Opta. El modelo estadístico la coloca por delante del resto de aspirantes. Sobre el papel, un elogio. En la práctica, una exigencia.
La selección llega como vigente campeona de Europa tras su coronación en Alemania hace dos años y persigue una gesta reservada a muy pocos: convertirse en el cuarto país capaz de encadenar Eurocopa y Mundial. Un club de élite al que La Roja ya perteneció entre 2008 y 2012, y al que ahora quiere regresar en una nueva era.
Pero el decorado mundialista reciente no acompaña a tanta expectativa. Desde el título de 2010, el recorrido de España en la Copa del Mundo se ha llenado de tropiezos: eliminación en la fase de grupos en la defensa del título y dos adioses consecutivos en octavos, ambos desde el punto de penalti.
Los números son tozudos. En sus últimas 14 participaciones, España solo ha alcanzado una vez las semifinales: precisamente en aquel inolvidable 2010. Y llega a esta edición con apenas una victoria en sus seis últimos partidos mundialistas (cuatro empates y una derrota), un contundente 7-0 ante Costa Rica en la fase de grupos de 2022 que no evitó otro final amargo.
Este contexto convierte el duelo ante Cabo Verde en algo más que un simple debut. Es el primer examen de carácter de un grupo que quiere cambiar la narrativa.
Yamal, Nico y una sociedad que ilusiona
En ese giro de guion, la presencia de Lamine Yamal y Nico Williams se antoja decisiva. Dos extremos jóvenes, agresivos, capaces de acelerar cualquier partido en una arrancada. Dos perfiles que España no siempre ha tenido en abundancia.
“Han trabajado juntos muchos días, muchas horas, y con la relación que tienen, han estado felices. Podrían jugar, si pensamos que el partido lo pide”, deslizó De la Fuente, dejando abierta la puerta a verlos coincidir sobre el césped ya desde el primer encuentro, aunque sea a cuentagotas.
El seleccionador insiste en la idea de gestionar esfuerzos, no de frenar ambiciones. La sensación es clara: si el guion del partido lo exige, Yamal y Nico aparecerán. Y cuando lo hagan, el ritmo del encuentro puede cambiar de golpe.
Cucurella, entre el Mundial y el mercado
En plena preparación del debut, otro nombre irrumpió en la sala de prensa: Marc Cucurella. Las informaciones que le sitúan muy cerca de pasar de Chelsea a Real Madrid acompañan al lateral durante la concentración.
De la Fuente, sin embargo, se mostró tajante al separar el ruido del mercado del rendimiento con la selección. No quiso entrar en detalles de clubes, pero sí se detuvo en el futbolista.
Si algo dejó claro el técnico es la confianza absoluta que tiene en Cucurella. Lo definió como “uno de los mejores laterales izquierdos del mundo” y recordó que lo conoce desde que era un adolescente. Para el seleccionador, no hay dudas: el nivel, la competitividad y el carácter del defensor están fuera de discusión, y nada de lo que ocurra fuera del Mundial debería desviar su foco.
Favorita… pero a prueba desde el primer día
España llega al Mundial con el brillo reciente de la Eurocopa, el respaldo de los modelos estadísticos y una generación que mezcla talento precoz y experiencia. Sobre el papel, todo encaja.
El torneo, sin embargo, no entiende de pronósticos ni de algoritmos. Llega Cabo Verde, llega el primer partido y llega también el primer vistazo real al estado de Lamine Yamal, Nico Williams y compañía.
La teoría ya está escrita. Ahora le toca a España demostrar si esta vez su historia mundialista estará a la altura de las expectativas que la rodean.






