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Cristiano Ronaldo y su búsqueda del Mundial en 2023

A los 41 años, Cristiano Ronaldo se prepara para un sexto Mundial y Roberto Martínez insiste: el amistoso del miércoles ante Nigeria no es una despedida. No hay homenaje encubierto, ni vuelta de honor. Hay trabajo. Y un capitán que, según su seleccionador, sigue viviendo para competir.

En la previa del choque en Leiria, el técnico español dibujó el retrato de un futbolista que se niega a mirar más allá del siguiente entrenamiento. Nada de giras de adiós, nada de nostalgia anticipada.

«Nuestro capitán da ejemplo en todo lo que hace», subrayó Martínez al hablar de Ronaldo. «Lo da todo, las 24 horas del día, para ayudar a la selección. Nuestro capitán y el resto de los jugadores no están pensando en el futuro. No sabemos qué puede pasar porque pueden lesionarse y hay decisiones que no dependen de ellos».

Un cuerpo de 41, una mente de debutante

A esa edad, casi todos sus contemporáneos llevan años retirados. Ronaldo, en cambio, sigue empujando los límites del cuerpo humano desde Al-Nassr y ahora con la mirada puesta en Estados Unidos, México y Canadá. Para Martínez, el secreto ya no está solo en el físico, sino en la cabeza.

El seleccionador ha repetido una idea: la verdadera diferencia de Cristiano es el hambre. Una palabra sencilla para explicar lo inexplicable: un jugador con cinco Balones de Oro, con todos los grandes títulos a nivel de clubes, que sigue entrenando como si aún persiguiera el primero. Solo le falta uno, el Mundial, y ahí está el motor.

«El foco está en entrenar, ser el mejor, poner en práctica los conceptos y mostrar orgullo por llevar la camiseta», detalló el técnico. «Ese es el ejemplo que da. Su único objetivo es utilizar todo eso para mejorar mañana».

Los números respaldan la leyenda. Ronaldo es el futbolista con más partidos internacionales en la historia del fútbol masculino, 227, y el máximo goleador de selecciones, con 143 tantos. Cifras descomunales que, sin embargo, no cambian su rol para este Portugal: volver a liderar el frente de ataque en otra búsqueda del título global.

Última prueba antes del vuelo

El duelo ante Nigeria no es un simple amistoso en el calendario. Es la última probeta de laboratorio antes de que la expedición portuguesa suba al avión rumbo al Mundial. El plan de Martínez es claro: repartir minutos, exprimir el talento y ajustar los últimos detalles antes del estreno ante RD Congo el 17 de junio.

Ronaldo apunta a titular, pero el seleccionador no se guardará nada en el banquillo. Quiere que todos lleguen con ritmo, con piernas vivas y cabeza afinada.

«La idea es hacer once sustituciones y tratar de que todos tengan tiempo de juego», explicó. «Para cinco o seis jugadores será su primer partido. El foco sigue en el individuo y en dar minutos a quienes los necesitan. Nuestra prioridad número uno es que los jugadores se suban al avión listos para el Mundial».

No se trata solo de elegir nombres. Se trata de forjar un bloque. «La fuerza de Portugal está en el compromiso de todos», remarcó Martínez. «La responsabilidad es preparar a los jugadores para ayudar al equipo. Utilizar su talento para ganar».

Nigeria como espejo de RD Congo

La elección del rival tampoco es casual. Martínez ve en Nigeria un espejo útil de lo que espera ante RD Congo: potencia física, velocidad, talento suelto que exige concentración máxima. Un escenario ideal para poner a prueba la estructura que Portugal lleva más de una década construyendo desde sus categorías inferiores.

«Tenemos una oportunidad de trabajar aspectos similares a los que nos encontraremos contra Congo», apuntó el seleccionador. «Es un grupo de jugadores muy talentosos. Tenemos la estructura y la disciplina para ganar cada partido. Las estadísticas hablan por sí solas: goles, victorias… Compromiso total para presionar arriba y defender rápido. Ese es el estilo, el resultado de 15 años de trabajo en el fútbol base portugués».

Ahí está la apuesta: presión alta, recuperación inmediata, un bloque corto que asfixia y luego suelta a sus artistas. Y, dentro de ese marco, la libertad medida para que las individualidades marquen la diferencia.

«En cuanto a táctica, ya lo dije el primer día», recordó Martínez. «La idea es tener flexibilidad táctica para adaptar el talento individual dentro de la estructura del equipo».

El amistoso ante Nigeria, entonces, no es una ceremonia de despedida para Cristiano Ronaldo. Es, en la mente de Portugal, el último ensayo de una obra que sueña con un final inédito: ver a su capitán levantar el único trofeo que aún se le resiste.