golazohoy full logo

Conor Bradley y la incertidumbre del lateral derecho en Liverpool

En Liverpool siguen mirando de reojo el costado derecho de su defensa. Desde enero falta una pieza que Arne Slot había convertido en fija: Conor Bradley. El lateral norirlandés, operado de una grave lesión de rodilla tras el empate de Premier League en el campo del Arsenal a comienzos de año, continúa su rehabilitación sin prisas… y sin fechas.

Bradley, de 22 años, había irrumpido con fuerza esta temporada. Sumó 21 partidos y se ganó el sitio por delante de Jeremie Frimpong como opción preferente para el carril derecho. Cuando parecía asentado, la rodilla dijo basta. Daño óseo y ligamentoso, quirófano y temporada doméstica terminada de golpe.

El golpe no solo lo sintió el Liverpool. También Irlanda del Norte perdió a su nuevo referente defensivo. Bradley se perdió el play-off mundialista ante Italia en marzo y tampoco estará en los amistosos del próximo mes frente a Guinea y Francia.

O'Neill renueva… y espera

El seleccionador de Irlanda del Norte, Michael O'Neill, que acaba de firmar una ampliación de contrato por cuatro años, ofreció una ventana al proceso de recuperación del lateral. No habló de plazos, pero sí de sensaciones.

«Conor está de vuelta en su camino desde la lesión de rodilla», explicó O'Neill, que mantiene contacto constante con el jugador. El propio técnico contó que Bradley le envió un mensaje para felicitarle por su nuevo contrato y que hablaron la semana pasada.

El diagnóstico del seleccionador es claro: el jugador progresa, pero nadie quiere correr. «Está bien, está progresando, pero no me corresponde a mí poner ningún tipo de calendario en ese progreso en este momento. Solo queremos que vuelva, en forma y sano, por supuesto que sí, igual que el Liverpool, pero es importante cómo se maneja esa lesión».

Mensaje directo: calma. Ni la federación ni el club están dispuestos a comprometer el futuro de un futbolista que ya se ha ganado un lugar en los planes de ambos.

Un vacío caro en el lateral derecho

La lesión de Bradley se cruzó con otro problema: los continuos contratiempos físicos de Frimpong. Resultado: Slot tuvo que improvisar. Dominik Szoboszlai, mediocampista creativo, terminó reconvertido a lateral derecho en varios tramos del curso. Hacia el final de la temporada, incluso Curtis Jones acabó ocupando esa zona.

No fue un experimento puntual, sino una necesidad. El costado derecho se transformó en un parche permanente, una zona de ajustes constantes que condicionó tanto la salida de balón como la presión alta del equipo.

En un Liverpool que aspira a competir por todo, esa fragilidad estructural se ha convertido en un tema de despacho tanto como de vestuario.

Mercado a la vista

Con Bradley aún en proceso y Frimpong sin continuidad física, el club ya mira al mercado. En los últimos meses, el Liverpool ha mostrado interés en Denzel Dumfries, del Inter de Milán, y en Lutsharel Geertruida, actualmente en el Sunderland. Dos perfiles distintos, una misma idea: blindar el lateral derecho y evitar otra temporada de improvisaciones.

La decisión no será sencilla. Bradley se había ganado la confianza del técnico y representa una apuesta de presente y futuro. Pero el calendario no espera, y la exigencia en la élite tampoco.

Mientras el norirlandés suma pasos en su recuperación lejos de los focos, en Anfield se abre un debate silencioso: ¿construir el lateral derecho alrededor de su regreso… o asegurar el puesto ya este verano y obligarle a pelear de nuevo por un sitio cuando vuelva al cien por cien?