Barcelona acelera por Julián Álvarez: Arsenal y PSG en alerta
El futuro de Julián Álvarez se ha convertido en una carrera a tres bandas entre Barcelona, Arsenal y Paris Saint-Germain, y el club azulgrana acaba de pisar el acelerador. La presión ya no es teórica: se prepara una oferta formal y el Atlético de Madrid sabe que el pulso por su delantero estrella ha entrado en fase decisiva.
Arsenal, el interés que abrió la puerta
En enero de 2026, el interés de Arsenal dejó de ser un simple rumor. Según desveló entonces Graeme Bailey, el club londinense ya había mantenido conversaciones con los representantes del exdelantero de Manchester City con la vista puesta en el verano de 2026.
El contexto no podía ser más favorable para los de Mikel Arteta: campeones de la Premier League esta temporada y a las puertas de disputar la final de la Champions League ante PSG. Desde el Emirates se respira confianza. Fuentes cercanas al club sostienen que se ven con opciones reales de convencer al argentino para que lidere su proyecto a largo plazo.
Más aún tras la última información de Bailey, el 25 de mayo: el entorno del jugador volvió a comunicar al Atlético que Álvarez quiere marcharse. Tanto Arsenal como PSG han recibido el mismo mensaje: el delantero está abierto a sus proyectos si Barcelona no logra articular una propuesta viable.
El problema tiene nombre y cifra: el Atlético pide 150 millones de euros por su goleador. Una cantidad que marca el terreno de juego de esta negociación.
El movimiento de Barcelona: reunión, decisión y oferta
En Barcelona ya han pasado de los sondeos a la acción. Fabrizio Romano adelantó que el club azulgrana, tras mantener conversaciones con los representantes de Álvarez, prepara su primera oferta oficial. Sin trueques, sin jugadores incluidos. Solo dinero.
Según esa información, el delantero ya comunicó al Atlético su deseo de salir después de rechazar una renovación hace meses. Tras una reunión directa con su agente y los intermediarios, la decisión en los despachos del club catalán es clara: enviar una propuesta formal en breve.
La prensa catalana ha puesto más detalles sobre la mesa. Mundo Deportivo informó de una reunión en un hotel de Barcelona entre el agente del jugador, Fernando Hidalgo, y Andy Bara, también de la misma agencia. El mensaje que se desprende del encuentro es revelador: confían en que la buena relación con el Atlético facilite el desbloqueo de la operación.
Sport fue un paso más allá. Según el diario, el director deportivo azulgrana, Deco, se reunió con Hidalgo durante más de cuatro horas para explorar el fichaje. De esa cumbre sale el esqueleto de la oferta: unos 90 millones de euros más bonus para presentar de manera inminente al Atlético.
Desde el entorno de la negociación se insiste en que no será un acuerdo rápido ni sencillo. Nada que ver, señalan, con la reciente operación que llevó a Anthony Gordon a cambiar de club. El Atlético mantiene una postura firme con el precio del internacional argentino, mientras PSG prepara también un envite fuerte y Arsenal sigue muy atento a cada movimiento.
Una subasta por un delantero que solo sabe ganar
La batalla por Julián Álvarez no se entiende sin su currículum. Hablamos de uno de los mejores delanteros del mundo, un futbolista acostumbrado a ganar casi todo lo que ha disputado.
En Manchester City levantó dos veces la Premier League, además de una FA Cup y una Champions League. Con Argentina, el palmarés impresiona aún más: campeón del mundo en 2022 y doble campeón de la Copa América, en 2021 y 2024.
Ese perfil, mezcla de gol, sacrificio y experiencia en citas grandes, explica por qué tres gigantes europeos están dispuestos a tensar sus finanzas y sus estructuras deportivas para convencerle.
Un verano con aroma a subasta
El tablero está claro. El Atlético exige 150 millones de euros. Barcelona prepara una primera oferta cercana a los 90 más variables. PSG afila su propuesta. Arsenal confía en que su nuevo estatus en la élite europea y su proyecto deportivo pesen en la decisión final del jugador.
La pregunta ya no es quién lo quiere más, sino quién será capaz de ir más lejos. Y, sobre todo, dónde decidirá Julián Álvarez escribir el próximo capítulo de una carrera que, a sus 26 años, todavía apunta hacia lo más alto.






