golazohoy full logo

Atlético de Madrid acusa al Barça de campaña de desprestigio

El mercado todavía no ha abierto y ya arde en LaLiga. Atlético de Madrid ha acusado públicamente al Barcelona de orquestar una “campaña de desprestigio” y de difundir “fake news” en torno al futuro de Julián Álvarez, el delantero argentino que se ha convertido en el nuevo objeto de deseo del club azulgrana.

Barcelona cerró el viernes el fichaje de Antony Gordon por 69 millones de libras y, casi sin tiempo para digerir la operación, empezó a ser vinculado con otro golpe de efecto: una oferta millonaria por Álvarez. En el Metropolitano, la respuesta ha sido inmediata y contundente.

Julián Álvarez, blindado… y tasado por las nubes

En el Atlético el mensaje es claro: Álvarez, 26 años, no está en venta. El club lo considera pieza intocable y lo valora en una cifra que roza lo disuasorio: hasta 130 millones de libras.

No es solo una postura de fuerza. Es una declaración de intenciones. Álvarez ha firmado 20 goles en 49 partidos esta temporada en todas las competiciones y se ha consolidado como uno de los atacantes más completos del panorama europeo. El Atlético no quiere ni oír hablar de negociaciones, y así lo ha querido escenificar también en sus redes.

La guerra se traslada a las redes: parodias y dardos al Barça

Ante la oleada de mensajes en redes sociales que daban por inminente una oferta del Barcelona, el Atlético decidió pasar al contraataque con ironía. El club rojiblanco publicó montajes de Lamine Yamal, Pedri y Raphinha vestidos con la camiseta del Atlético, acompañados de ofertas ficticias que rozaban el absurdo.

En el caso de Yamal, la propuesta de broma incluía entradas para un concierto de Bad Bunny, una suscripción anual y una bolsa de pipas de girasol. Una caricatura deliberada del ruido mediático que rodea al mercado.

Junto a la imagen de Raphinha, ex del Leeds, el mensaje era directo, casi desafiante: “No creas todo lo que ves, especialmente si está relacionado con el Barça”.

No se quedó ahí. En otro post, el Atlético aprovechó para lanzar un guiño envenenado hacia la figura de Deco, director deportivo del Barcelona. “Queremos aprovechar esta oportunidad para negar categóricamente que hayamos hecho una oferta al director deportivo del FC Barcelona para unirse a nuestro equipo de ojeadores en el mercado brasileño”, escribió el club.

Y remató con una frase cargada de intención: “No, Atlético de Madrid nunca haría algo así. Sin embargo, en los últimos meses hemos sufrido una campaña de desprestigio contra uno de nuestros jugadores”.

“Fake news”, filtraciones y llamadas antes de los partidos

El comunicado rojiblanco elevó el tono. El club habló de “información filtrada con segundas intenciones”, “fake news”, “falta de respeto constante” y de “la versión culé de la máquina de propaganda inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos”.

El mensaje dibuja un escenario de tensión que va más allá de un simple interés de mercado. El Atlético se siente atacado, señala directamente al entorno azulgrana y coloca el caso Álvarez como el último capítulo de una rivalidad que no solo se juega sobre el césped.

Barcelona, contactado por un medio británico, optó por el silencio. Sin respuesta oficial, sin réplica pública. La Federación Española también ha sido consultada y, por ahora, no se ha pronunciado.

Un verano largo por delante

La ventana de fichajes se abre el 15 de junio y se cerrará el 1 de septiembre. Tres meses y medio en los que el nombre de Julián Álvarez promete seguir en primera línea del debate, entre rumores, presiones y desmentidos.

Atlético ya ha marcado su territorio. Barcelona, tras el golpe de Antony Gordon, mira al mercado con ambición. La cuestión es clara: ¿será este solo el primer choque de un verano que puede redefinir el mapa de poder en LaLiga?

Atlético de Madrid acusa al Barça de campaña de desprestigio